En medio de semanas de tensión política, aeropuertos colapsados y empleados federales sin cobrar, el Senado de Estados Unidos alcanzó finalmente un acuerdo que podría destrabar el prolongado cierre parcial del gobierno. Sin embargo, el entendimiento llegó con condiciones clave: mientras se garantiza el financiamiento de áreas críticas de seguridad, quedan excluidas las operaciones de control migratorio.
Según consignó NBC News, el Senado aprobó en la madrugada del viernes un paquete de financiamiento para el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés), aunque con una omisión central: no incluye fondos para las operaciones de inmigración y deportación.
El cierre parcial del gobierno, que ya llevaba 42 días, generó un impacto significativo en distintas agencias federales, pero especialmente en la seguridad aeroportuaria. En ese contexto, el acuerdo representa un intento de reactivar buena parte de las funciones estatales, aunque su destino aún es incierto, ya que debe ser tratado por la Cámara de Representantes.
Uno de los puntos más urgentes que precipitó el acuerdo fue la situación de los trabajadores de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA, por sus siglas en inglés), quienes llevaban semanas sin percibir salarios.
Ante este escenario, según explicó NBC, el presidente Donald Trump anunció que firmaría una orden ejecutiva para garantizar el pago inmediato de estos empleados. La medida fue interpretada como un intento de aliviar la crisis operativa en los aeropuertos y reducir la presión sobre el Congreso para alcanzar un acuerdo.
El aspecto destacado del proyecto aprobado es la exclusión de fondos para el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) y partes de la Patrulla Fronteriza.
Según The New York Times, esta decisión responde a la postura sostenida por los demócratas durante semanas: negarse a financiar operaciones sin reformas significativas en las prácticas de aplicación de la ley.
El líder de la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, fue contundente tras la votación al afirmar: “No hay cheque en blanco para un ICE y una Patrulla Fronteriza sin control”. En esa línea, el acuerdo incluye financiamiento para otras áreas clave del DHS, como la Guardia Costera, FEMA y la ciberseguridad, pero deja afuera el componente más polémico.
Entre las demandas demócratas que no fueron incluidas en el proyecto se encuentran:
A pesar del avance en el Senado, el destino del proyecto es incierto. NBC News señala que la Cámara de Representantes, controlada por los republicanos, podría rechazar la propuesta debido a la exclusión de fondos para el ICE, una prioridad para sectores conservadores.
La estrecha mayoría republicana y las divisiones internas complican aún más el panorama. Algunos legisladores ya expresaron su rechazo a separar el financiamiento de la seguridad interna de las políticas migratorias.

