El Ojo izquierdo nació en El País en 2010 y prolongó su vida durante diez años en la cadena SER, con vivienda propia en el Programa Hoy por Hoy, primero con Carles Francino, después con Pepa Bueno y finalmente con Àngels Barceló.
Ahora se instala con comodidad en elDiario.es, donde es de esperar que se mantenga incólume la aviesa mirada de su autor, José María Izquierdo.
Es verdaderamente terrible. Manoseamos tanto los adjetivos, nos echamos tan a menudo en brazos de la hipérbole, que a veces nos faltan las palabras justas para definir con precisión y valorar en su exacta medida un acontecimiento cualquiera, unas declaraciones o, quizá, como en este caso, un documento llamado Estrategia de Seguridad Nacional de los Estados Unidos de América y difundido por el gobierno de ese animal desatado que responde al nombre de Donald Trump. Es un insulto a la inteligencia, una aberración política, la expresión más clara de que si le dejamos pista abierta, este energúmeno nos retrotrae a un orden social que pensábamos ya olvidado en la historia. Es la burda y salvaje demostración de que este tipo tan sólo quiere gobernar —el mundo— por la fuerza, o ellos o nosotros, y que se atengan a las consecuencias quienes osen disentir. Es, en definitiva, la traducción al siglo XXI del fascismo y el decálogo de un dictador. Y el Ojo tiene dudas de que seamos plenamente conscientes del horror que se nos anuncia en el panfleto.
No hay espacio en esta columna para explayarnos sobre el papelito de Trump, que como cualquier tirano con garrote en mano nos dice, fundamentalmente a los europeos y a los latinoamericanos, lo que tenemos que hacer, qué debemos pensar, cómo hemos de gobernarnos, qué aliados nos permite tener y a qué personas podemos admitir —inmigración cero— en nuestros países débiles y empobrecidos, en manos de unos dirigentes corruptos, si hemos de atender a sus palabras. Y este tipo, que se ha llenado aún más los bolsillos desde que gobierna, se atreve a darnos lecciones de honestidad. Un tipo que ha dejado bombardear Gaza a conciencia, más de 70.000 muertos, que autoriza y aplaude que se hundan barcos con sus tripulantes a bordo en aguas internacionales, que quiere destrozar a Ucrania para hacerse con sus tierras ricas en minerales… En fin, este monstruo naranja nos amenaza y nos insulta con la prepotencia y la obscenidad del capitán del barco negrero. Os dejo las espaldas sangrando porque aquí, este que les habla, es el amo del mundo.

