En un discurso televisado a la naci�n, el republicano ensalza su pol�tica econ�mica y culpa de los males del pa�s al panorama heredado de la Administraci�n anterior
No hubo declaraci�n de guerra a Venezuela, como predijo el locutor ultraconservador Tucker Carlson horas antes, ni siquiera una menci�n a la dictadura de Nicol�s Maduro o sus planes a futuro con el pa�s sudamericano. Donald Trump aprovech� su discurso a la naci�n d�as antes de Navidad para hacer un balance cargado de mentiras, exageraciones y adulaciones constantes de su gesti�n durante los primeros 11 meses de gobierno. Comenz� describiendo el escenario apocal�ptico que hered� de la administraci�n del presidente Joe Biden y en sus 18 minutos de intervenci�n fue construyendo un relato falso de prosperidad econ�mica casi milagrosa, bajando precios de la canasta familiar y la gasolina pese a la crisis econ�mica que se percibe en la calle y que ha hecho descender sus niveles de popularidad a gran velocidad.
En un tono a ratos iracundo y en otras nervioso y hasta inc�modo, con sensaci�n de estar gritando frente al teleprompter, Trump comenz� esgrimiendo que hered� la peor inflaci�n en 48 a�os, pese a que en enero, cuando lleg� a la Casa Blanca, era del 3%, el mismo dato que en el mes de septiembre. Habl� de una frontera abierta y de «un ej�rcito de 25 millones de personas» invadiendo el pa�s, «muchas de las cuales proven�an de prisiones, c�rceles, instituciones mentales y manicomios». De cr�menes terribles cometidos por miembros de carteles y pandillas, y de un pa�s que era el hazmerre�r internacional por los «horribles» tratados comerciales firmados antes de su desembarco. Todo como antesala para dimensionar el cambio radical que ha supuesto su llegada al poder, en su visi�n particular de las cosas.
«En los �ltimos 11 meses, hemos logrado un cambio m�s positivo en Washington que cualquier otra administraci�n en la historia de Estados Unidos. Nunca ha habido nada igual», dijo frente a un atril desde la Casa Blanca. «Ahora tenemos un presidente que lucha por la gente honrada y trabajadora de nuestro pa�s, por quienes hacen que esta naci�n funcione. Y en tan solo un a�o, hemos logrado m�s de lo que cualquiera hubiera podido imaginar».
Empezando, dijo, por el final de la invasi�n en la frontera sur. «Durante los �ltimos siete meses, no se ha permitido la entrada a nuestro pa�s a ning�n inmigrante ilegal, una haza�a que todos consideraban absolutamente imposible. �Recuerdan cuando Joe Biden dec�a que necesitaba que el Congreso aprobara leyes para cerrar la frontera? �Siempre culpaba al Congreso y a todos los dem�s? Al final, no necesit�bamos ninguna ley. Solo necesit�bamos un nuevo presidente».
Su an�lisis de la econom�a consisti� en comparar la situaci�n durante la era de Biden y la actual. «Los precios de los autom�viles subieron un 22%, y en muchos estados un 30% o m�s», analiz�. «La gasolina subi� entre un 30% y un 50%, las tarifas de los hoteles un 37% y los billetes de avi�n un 31%. Ahora, bajo nuestro liderazgo, todos estos precios est�n bajando, y bajando r�pidamente. Pero, �vaya si estamos progresando! Nadie puede creer lo que est� pasando».
La realidad es que ni hay milagro ni satisfacci�n con su gesti�n. Lo �nico que ha bajado de forma dr�stica es el precio de los huevos tras una crisis de gripe aviar a principios de a�o. El resto se ha mantenido, pese a la insistencia de Trump en convencer al electorado de lo contrario. La �ltima encuesta de NPR/PBS asegura que tan s�lo el 36% de los estadounidenses aprueban su gesti�n, su nivel m�s bajo desde que es presidente. Y el mayor motivo de descontento son los precios de la canasta familiar. Un 45% cit� ese factor como el determinante para desaprobar el trabajo que est� haciendo el republicano.
Trump, sin embargo, dice que las cosas van tan bien que hasta la percepci�n del pa�s ha cambiado con su llegada. EEUU est� de moda. «En poco tiempo, hemos ido de lo peor a lo mejor», dijo. «Ahora somos el pa�s m�s sexy del mundo, me lo dicen todos y cada uno de los l�deres extranjeros con los que hablo». Se refiri�, adem�s, a la mejor�a en las cifras del paro, consultando, quiz�, un �ndice diferente al que publica cada mes la Oficina de Estad�sticas Laborales de Estados Unidos. En enero, con el cambio de gobierno, la cifra de desempleo era del 4%. Ahora ha subido al 4,6%.
Como era de esperar, el presidente sac� pecho por su pol�tica arancelaria y la notable mejor�a en la balanza comercial con un buen pu�ado de pa�ses, una bonanza que le ha permitido anunciar el env�o de un cheque por valor de 1.776 d�lares, -un gui�o al a�o en que el pa�s declar� su independencia de Inglaterra hace casi 250 a�os- a cada miembro del ej�rcito de EEUU antes de Navidad.
Termin� anunciando un panorama a�n mejor que el actual para EEUU en t�rminos econ�micos, con un nuevo presidente de la Reserva Federal que no ponga resistencia a bajar los tipos de inter�s y sin la amenaza de los inmigrantes indocumentados para la econom�a. «Los inmigrantes indocumentados robaron empleos a los estadounidenses e inundaron las salas de emergencia, recibiendo atenci�n m�dica y educaci�n gratuitas pagadas por usted, el contribuyente estadounidense», continu�. «Tambi�n incrementaron los costos de las fuerzas del orden a niveles tan elevados que ni siquiera se pueden cuantificar. Por primera vez en 50 a�os, estamos presenciando una migraci�n inversa, ya que los inmigrantes regresan a sus pa�ses de origen, dejando m�s viviendas y m�s empleos disponibles para los estadounidenses».
Ahora, dice, «nuestra naci�n es fuerte. Estados Unidos es respetado, y nuestro pa�s ha vuelto m�s fuerte que nunca. Estamos preparados para un auge econ�mico como el que el mundo jam�s ha visto». Triunfalismo en altas dosis.

