Milton Gerardo Revilla Soto (Barquisimeto, 1968) fue apartado forzosamente del ejército venezolano en 2003 por denunciar el intercambio de entrenamientos entre ETA y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en el país caribeño a partir del año 2000, cuando la banda terrorista asesinó … a 23 personas en España. La orden de expulsarle fue de Hugo ‘Pollo’ Carvajal, ex jefe de la Inteligencia chavista que ahora se enfrenta a una pena máxima de cadena perpetua en Estados Unidos acusado de conspiración para importar cocaína a Estados Unidos, conspiración para el narcoterrorismo y dos delitos de posesión de armas.
«Hugo Carvajal fue parte fundamental para fortalecer a las FARC en Colombia y que desarrollasen campos de cocaína que se exportaron a Europa y América del Norte»
-¿Quién era entonces Hugo Carvajal y en qué se ha convertido después pasar por España y con una acusación tan grave de la Fiscalía de Nueva York?
-En el año 2000 Hugo Carvajal ya formaba parte de la dirección de la Inteligencia militar en Venezuela. Pasó a ser el enlace entre el gobierno de Hugo Chávez y las FARC. La instrucción que teníamos en la unidad de Catatumbo en ese momento era justamente combatir el narcotráfico y el terrorismo. Eso fue lo que hizo mi unidad. A raíz de las operaciones que ejecutamos y los controles que ejercimos para neutralizar las actividades de narcotráfico que realizaba el Frente 33, el comando central de las FARC envió una comunicación al vicepresidente de la República y al fiscal general. Las FARC trataban, mediante una simulación de hecho punible, de acusarme de violaciones de derechos humanos supuestamente en contra de humildes campesinos que resultaron ser guerrilleros. Usaron al diario ‘Últimas Noticias’ y a la Fundación Provea, cuya secretaria privada era Goizeder Odriozola, nada más y nada menos que la pareja sentimental del etarra Arturo Cubillas. La intención era hacer un marco legal que neutralizara a un oficial del ejército en el cumplimiento de sus funciones y lo sometiera al escarnio público para retirarme. Como no funcionó, porque a mí me entrevistó el fiscal general de la República junto al vicepresidente y llevé todas las pruebas y se pudo demostrar que todo esto era una simulación, las FARC enviaron comunicaciones a Hugo Carvajal solicitando mi neutralización y es cuando él, en componenda con el comandante general del Ejército de ese momento, me separaron del cargo, me impidieron seguir ejerciendo cargos de comando y me obligaron a una baja forzosa bajo amenaza de atentar contra mi libertad y contra mi seguridad. Hugo Carvajal fue parte fundamental, por la estructura que permitió su posición de poder, para expandir, capacitar, entrenar y ayudar al fortalecimiento de las estructuras de las FARC en Colombia y que desarrollasen campos de producción de cocaína que se exportaron a Europa y hacia América del Norte.
-¿En qué situación vive en Estados Unidos? ¿Ha colaborado con las autoridades para aclarar lo que sabe del papel de presunto narcoterrorismo del Gobierno de Nicolás Maduro?
-Vivo en los Estados Unidos bajo la condición de asilo y el Gobierno me ha permitido el documento de viaje con la finalidad de contribuir con la asociación Dignidad y Justicia de España a traer a las víctimas del terrorismo un poco de paz. En los Estados Unidos he presentado todos los documentos que certifican y aclaran las relaciones que existían entre los miembros de las FARC, otras organizaciones terroristas y la Dirección General de Inteligencia Militar. Hugo Carvajal ha dirigido una carta a las autoridades estadounidenses con la intención de confesar y conseguir una aminoración de las penas a las que se enfrenta, pero no hay ninguna mención de la ayuda de miembros de ETA a las autoridades venezolanas. Esa carta no fue elaborada por él, sino por un equipo de trabajo. Más allá de que evita llamarse general de tres soles para que no se le relacione con el cartel de los Soles, lo que más me llama la atención es que se presenta como testigo cuando fue participante directo de todas las decisiones que se tomaron. Él entró en España con un pasaporte falso, se escapó de la Audiencia Nacional, se convirtió en prófugo de la justicia de España, torpedeó todos los esfuerzos de los Estados Unidos para ser extraditado y una vez extraditado se declaró inocente. Pero él era parte de los nexos de ETA con Venezuela y a mí me llama la atención porque cuando me detienen arbitrariamente, cuando se me procesa fraudulentamente por solicitud de las FARC, por solicitud de ETA y por la acción de Hugo Carvajal, la información que yo iba a proporcionar a la Audiencia Nacional era la misma que le estaba proveyendo Carvajal. Hay un entramado político que evita que esto se investigue, que se llegue a una conclusión, porque inclusive estos miembros del comando central de las FARC hoy son senadores del Partido Comunista en Colombia. El Gobierno español lo sabía, porque se enviaron las comunicaciones, y lo sabía Colombia.
-¿Cómo cambió su vida desde el momento de la denuncia?
-Mi vida dio un vuelco completo al haber cumplido con mi deber. Hugo Carvajal se dedicó, a través de los órganos de Inteligencia, a difundir que yo era un traidor, un espía del imperio, un espía de la CIA. En el año 2002 fui perseguido, en el 2003 y 2004, sometido a una baja forzosa y entre el 2004 y el 2010 mi vida fue un infierno. Mi esposa falleció en 2003 y mi hijo tuvo que criarse prácticamente con un padre de fines de semana mientras yo estaba dando vueltas por Venezuela escondido trabajando a destajo para sostenerlo. En el año 2005 fui objeto de un atentado contra mi vida, a un segundo en 2008 y a un tercero en 2010, junto a mi hijo. Me salvé por un policía que se puso delante de mí porque me conocía como profesor de la universidad. No me dejaban salir del país, me detuvieron arbitrariamente y me torturaron, preguntándome quiénes eran los agentes de la DEA (agencia antidrogas estadounidense) y dónde estaban ubicados.

