Es uno de los bastiones de poder que todav�a se le resisten a Donald Trump. Tras dar carta blanca a la polic�a migratoria (ICE) para acometer deportaciones masivas y acometer una purga judicial —orden� el cese de los fiscales de la era Biden y despidi� a jueces de inmigraci�n—, el pu�o del republicano vuelve a golpear a la Reserva Federal, que se ha convertido, de forma involuntaria, en un baluarte de la resistencia frente a sus injerencias pol�ticas.

El �ltimo ataque perpetrado para quebrar la voluntad de su presidente, Jerome Powell —la fiscal�a de Washington D.C. le ha abierto una investigaci�n criminal relacionada con supuestos sobrecostes en la remodelaci�n de la sede de la Fed— ha indignado a las autoridades bancarias de todo el mundo, que han salido en su defensa: �El presidente Jerome Powell ha desempe�ado sus funciones con integridad, y se ha centrado en su mandato y en su compromiso inquebrantable con el inter�s p�blico. Para nosotros es un colega respetado�, reza el comunicado conjunto al que se han adherido este lunes la presidenta del Banco Central Europeo, Christine Lagarde, los gobernadores de los bancos centrales de Inglaterra (Andrew Bailey); Suecia (Erik Thed�en), Dinamarca (Christian Kettel Thomsen), Suiza (Martin Schlegel), Noruega (Ida Wolden Bache), Australia (Michele Bullock), Canad� (Tiff Macklem), Corea (Chang Yong Rhee), Brasil (Gabriel Gal�polo), adem�s del presidente del consejo de administraci�n y el director general del Banco de Pagos Internacionales, Fran�ois Villeroy de Galhau, y Pablo Hern�ndez de Cos —ex gobernador del Banco de Espa�a—.

La misiva incluye una advertencia in�dita en tiempos modernos: �La independencia de los bancos centrales es un elemento clave de la estabilidad de precios y la estabilidad financiera y econ�mica, en beneficio de los ciudadanos a los que servimos. Por lo tanto, es fundamental preservar dicha independencia, con pleno respeto al Estado de derecho y a la rendici�n de cuentas democr�tica�.

El mensaje es claro: puede que a Trump le interese bajar los tipos de inter�s para estimular la econom�a y presentarse ante el electorado como un mandatario exitoso —todos est�n tentados a hacerlo—, pero la responsabilidad de la Fed, y de cualquier banco central, es evitar que la pol�tica monetaria se convierta en reh�n de sus caprichos. Si ceden a las pretensiones cortoplacistas de Trump, la econom�a estadounidense podr�a verse abocada, en �ltima instancia, a nuevos episodios de hiperinflaci�n, burbujas y empobrecimiento de los hogares.

La �presi�n constante� que denunci� Powell el domingo no es nueva. Comenz� en marzo del 2025, cuando el organismo que preside ignor� las demandas de Trump de abaratar el dinero. Desde entonces, el banquero ha sufrido, en sus palabras, todo tipo de �intimidaciones� y �amenazas� para cambiar el rumbo de la pol�tica monetaria de EE.UU.

Trump carga de nuevo contra Powell por no bajar los tipos de inter�s y le llama��tonto� y��completo imb�cil�

La Voz

La Casa Blanca niega que Trump haya ordenado al Departamento de Justicia iniciar el proceso penal contra Powell. Sin embargo, su portavoz, Karoline Leavitt, no ha dudado en desprestigiarlo de nuevo: �Una cosa est� clara, y el presidente lo ha dejado muy claro: Jerome Powell es malo en su trabajo […] En cuanto a si es un delincuente o no, esa es una respuesta que tendr� que averiguar el Departamento de Justicia, y parece que tienen intenci�n de averiguarlo�.

La fiscal para el Distrito de Columbia (Washington D.C.), Jeanine Pirro, defendi� este lunes las actuaciones, alegando que la Fed no respondi� a los m�ltiples requerimientos formulados por la fiscal�a estadounidense en torno a los supuestos sobrecostes. Pirro, antigua jueza y expresentadora de Fox News, fue elegida por Trump el pasado mes de mayo para el puesto que ocupa.

No hay que irse muy lejos para comprobar la devastaci�n econ�mica que puede desatar la falta de independencia de las autoridades monetarias. Entre 1970 y 1978, el economista Arthur Frank Burns —considerado el profeta de la inflaci�n, por su obsesi�n por mantener los precios bajo control— presidi� la Reserva Federal. Lo hizo con la bendici�n de entonces presidente Richard Nixon quien, al igual que Trump, convirti� su aprecio y respaldo de inicio en ojeriza y persecuci�n.

El republicano esperaba que su elegido bajara los tipos de inter�s de forma acusada, para facilitar el acceso al cr�dito a las empresas, estimular el consumo de los hogares y propagar la falsa sensaci�n de prosperidad, tan necesaria para conseguir el apoyo de los electores. Sin embargo, aunque Burns se acabar�a plegando a sus deseos, la Reserva Federal (Fed) no abarat� el precio del d�lar todo lo r�pido que Nixon quer�a, lo que llev� al presidente estadounidense a desatar una campa�a de hostigamiento contra el economista, al que responsabiliz� de llevar a Estados Unidos a una recesi�n.

La ofensiva se recrudeci� en 1971, cuando Nixon trat� de vencer las defensas de Burns poniendo a cargo de la Secretar�a del Tesoro a John Connally, quien no tuvo piedad con el presidente de la Fed. Lleg� a ordenarle que se plegase a las pol�ticas de la Casa Blanca.

Asesores del presidente estadounidense se encargaron de acosar al tecn�crata, record�ndole que estaba �en deuda� con Nixon. Pero su lealtad al mandatario chocaba de frente con la realidad: la inflaci�n crec�a a un ritmo del 6 %, as� que no le qued� m�s remedio que subir los tipos de inter�s.

Los hombres de Nixon trataron de socavar su reputaci�n con informaciones difamatorias en la prensa. Las elecciones estaban a la vuelta de la esquina (7 de noviembre de 1972), por lo que el republicano anunci� un plan de est�mulos que aunaba aranceles, congelaci�n de salarios y precios y el fin del patr�n oro. Invit� a Burns a unirse a su c�rculo cercano y este respondi� cediendo a sus deseos con un resultado aciago: EE.UU. se precipit� hacia la temida estanflaci�n —estancamiento, alto desempleo e hiperinflaci�n—.

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