El gobierno de Donald Trump ya utiliza los aeropuertos como puntos de detención migratoria.
Una investigación de MILENIO identificó que desde que Donald Trump regresó a la Casa Blanca, la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA, por sus siglas en inglés) entrega a los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, en inglés) los nombres de personas que viajarán en vuelos dentro de Estados Unidos para que puedan ser arrestadas antes de abordar, según lo dio a conocer Diana, azafata de una aerolínea.
El programa, que no fue anunciado públicamente, permite a ICE identificar a migrantes con órdenes finales de deportación y enviar agentes directamente a los aeropuertos. Sin embargo, para Diana esto puede darse siempre y cuando exista una orden de una dependencia federal de Estados Unidos para pode acceder a la base de datos de los viajeros.
La TSA envía varias veces por semana listas de pasajeros al ICE. Los agentes migratorios cruzan esos nombres con su base de datos de personas con órdenes finales de expulsión. Al detectar una coincidencia, coordinan operativos en el aeropuerto correspondiente para detener a la persona antes del despegue.

