Pretende disuadir la migración desde el sur: funcionarios; Washington no reporta esas expulsiones, revelan
La administración del presidente estadunidense, Donald Trump, ha estado deportando a discreción a migrantes mexicanos a diferentes países de Centroamérica, a pesar de la disposición del gobierno de México a aceptar de regreso a todos sus ciudadanos, informaron ayer dos funcionarios del Departamento de Seguridad Interior (DHS, por sus siglas en inglés) a CBS News.
Las autoridades de inmigración estadunidenses han deportado a los connacionales a Guatemala y Honduras, haciéndolos volar sobre territorio mexicano en lugar de devolverlos a su país de origen, detallaron los funcionarios bajo condición de anonimato.
De acuerdo con las fuentes, uno de los objetivos de dichas expulsiones, que no han sido anunciadas formalmente por la administración Trump, es disuadir la inmigración ilegal procedente de México al enviar a algunos de sus ciudadanos más al sur y más lejos de la frontera entre ambos países, agregó la nota.
CBS no precisó la cifra exacta de deportados a los países centroamericanos, pero el diario hondureño La Prensa señaló que un grupo de 37 mexicanos fueron trasladados hasta San Pedro Sula en un vuelo militar.
En un comunicado dirigido a la cadena estadunidense, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) manifestó su oposición a la deportación de ciudadanos mexicanos a otros países y afirmó que “adopta consistentemente las medidas necesarias para garantizar el retorno seguro y digno de todos sus habitantes a territorio nacional”.
Un portavoz del DHS aseguró que el gobierno de Trump “utiliza todas las opciones legales para llevar a cabo la mayor operación de deportación de la historia”.
La campaña antimigrante de la Casa Blanca amplió considerablemente las deportaciones a los llamados “terceros países”, principalmente en casos en los que las naciones de origen de los inmigrantes limitan o rechazan sus expulsiones o cuando han obtenido protección legal contra su retorno a ellos.
En este contexto, Liberia aceptó recibir hasta mil 200 deportados de terceros países, informaron las autoridades del país africano, en uno de los mayores acuerdos de este tipo bajo la política de Trump destinada a erradicar la migración ilegal.
Los deportados serán recibidos en el plazo de un año y se espera que el primer grupo de 20 llegue el jueves, declaró a periodistas el ministro de Información de Liberia, Jerolinmek Piah, quien detalló que las expulsiones incluirán a africanos, así como a nacionales de Latinoamérica y el Caribe.
En tanto, el fiscal general de Minesota, Keith Ellison, interpuso una demanda contra el gobernador de Texas, Greg Abbott, con el objetivo de forzar la extradición de un agente del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) que está acusado de herir a un hombre y luego mentir para justificar el tiroteo durante las redadas migratorias en Minéapolis.

