El Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) impulsa una propuesta de norma para transformar el proceso de ciertos permisos de trabajo en Estados Unidos. La medida, que aplicaría a algunas categorías de migrantes, incluye la toma de datos biométricos y la verificación de antecedentes.
De acuerdo con el documento del Registro Federal, de aprobarse la norma, que actualmente se encuentra en revisión, se modificará el proceso de solicitud de permisos de trabajo (EAD, por sus siglas en inglés) y se hará obligatorio el nuevo filtro de seguridad.
Así, el Servicio de Ciudadanía e Inmigración (Uscis, por sus siglas en inglés) podría comenzar a exigir que los solicitantes compartan huellas dactilares, fotografías y firma, información biométrica que será enviada a la base de datos del Buró Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés) para una comprobación exhaustiva de antecedentes penales.
Según el documento, el proceso tiene la intención no solo de validar la identidad del solicitante antes de entregarle un EAD, sino también realizar un escrutinio más profundo para mantener la seguridad pública y prevenir los fraudes.
En el documento de Registro Federal, el DHS explica que los nuevos filtros de seguridad y otros cambios planteados aplicarían para las siguientes categorías de migrantes:
A los solicitantes de un EAD que aparezcan en los registros del FBI con historial criminal se les negará el documento. Eso incluye a quienes:
El DHS también indica que podría considerar como factor negativo ciertos acuerdos o programas, incluso cuando el expediente haya sido sellado o eliminado, si implicaron algún tipo de castigo, sanción o restricción de libertad.
Asimismo, en el documento del DHS también propone los siguientes cambios:
La propuesta de norma fue publicada en el Registro Federal el pasado 5 de junio y actualmente se encuentra en período de comentarios públicos, que finalizará el 4 de agosto de 2026.
Una vez que concluya el plazo, el DHS evaluará las opiniones recibidas y, con base en ello, decidirá si se procede con la implementación. Según el documento, tiene como objetivo fortalecer la integridad del sistema migratorio y proteger a los trabajadores estadounidenses, al exigir que los extranjeros brinden información más actualizada antes de ingresar al mercado laboral.

