Tapachula, Chis., Luego de descansar dos días en en Escuintla debido al agotamiento extremo, los integrantes de la caravana migrante David retomaron ayer la caminata hacia el municipio de Mapastepec, Chiapas.
Escoltados por agentes del Instituto Nacional de Migración, Guardia Nacional, Guardia Estatal y otros cuerpos de seguridad, los extranjeros, en su mayoría haitianos, se enfilaron por la carretera costera para recorrer un tramo de 34 kilómetros.
El contingente llegó la tarde-noche del miércoles a Escuintla tras una intensa jornada de tres días desde Tapachula. Debido a que mujeres y niños, principalmente, ya iban adoloridos de pies y piernas decidieron detener el recorrido por 48 horas.
“Venían muy desgastados, con úlceras en los pies, había muchos cuadros de deshidratación, las mujeres y los niños muy débiles, aquí les dimos ayuda humanitaria, les brindamos agua y atención médica”, dijo un funcionario municipal de Escuintla.
Los migrantes salieron de la frontera sur, donde dicen que llevan meses sin respuesta a sus trámites de regularización ante la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados, además de que no encuentran trabajo y las pocas opciones laborales son con jornadas de explotación y salarios bajos que no alcanzan para pagar alquiler ni alimentación.
Sostienen que no buscan llegar a Estados Unidos, sino quedarse en México donde haya mejores condiciones de vida mientras esperan sus procesos migratorios.

