Al fin se estrenó Marc Giró con su Cara al Show en laSexta. Le dijeron que no cambiara cuando se fue de La 1, hasta el propio Pedro Sánchez se lo dijo. Su respuesta, anoche, en el estreno fue para callar a muchos
Cuando se anunció que Marc Giró abandonaba La 1 y se iba a laSexta, las redes sociales se llenaron de comentarios suplicándole y advirtiéndole que no cambiase, que no quitasen su esencia, que no le censurasen, que no le coartasen. Marc Giró, que ha estado de promoción tantas semanas que ni él mismo sabía si estaba viviendo en una promo continua o en una vida real, guardó silencio -en Marc Giró esto es un milagro-, porque el silencio lo iba a romper el día de su estreno en laSexta.
Arrancó anoche el Cara al Show de Marc Giró con el mismo espíritu, el mismo Marc Giró y la misma esencia de lo que fue su Late Xou en RTVE. Esta podía haber sido la mejor respuesta, pero no, Marc Giró quería callar muchas bocas y quería responder, incluso al propio Pedro Sánchez, que en su programa con Jordi Évole también le dijo lo mismo: «No cambies, que no te cambien».
Podría Marc Giró haber aprovechado ese momento para uno de sus puntiagudos monólogos, pero para su monólogo de estreno (no podía ser de otra manera porque, si no, ya no sería Marc Giró) se dejó a los «prefachas».
Subido en un corcel blanco (no sabemos si queriendo a Santiago Abascal), Marc Giró en su nuevo plató como la estrella y el showman que es, se plantó delante de un telón verde (que ahora está en laSexta) y contestó con un prodigioso delirio: cantando el No cambié, versión Marc Giró y Cara al Show, con un equipo de bailarines, con Leonardo Dantés haciendo una aparición estelar, con una orquesta sinfónica en directo y como la gran vedette del siglo XXI que es. Y todo con su traje. Lo podía haber dicho más alto, pero no más claro. Prometió espectáculo, diversión, show, cabaret y hostias como panes, y es lo que dio, lo mismo que daba en La 1 y por lo que ahora, aunque él diga que no, es una estrella de la televisión.
Y llegó el momento de su monólogo. Era la respuesta final a todos esos que insinuaron o le dijeron que en Atresmedia le iban a «cortar las alas». Pues si se las han cortado, madre mía.
«A pesar de que no he cambiado, esta noche no les voy a hablar de los fachas», afirmó Marc Giró, explicando que «no hace falta» que nadie «se lleve las manos a la cabeza». «No voy a mentar a ningún facha, porque esta noche lo que me pide el cuerpo es hablar del prefacha, también conocido como ‘facha agazapado o perezoso'», dijo Marc Giró, frase que repitió al menos cuatro veces en su monólogo y que detalla que se trata de «todo aquel que delega su fachismo en otra persona».
«Mientras el facha escucha encendido discursos sobre la necesidad de expulsar a los inmigrantes de España, a las mujeres trans de las Olimpiadas y de España también y a los inquilinos que paguen menos de 1.500 euros de alquiler; el prefacha acostumbra a decir que todos los políticos son iguales y que la política no le interesa, que por eso no vota». Pues sí, Marc Giró no ha cambiado.
Según afirmó el presentador de Cara al Show, «el prefacha se define como equidistante porque, según él, los extremos se tocan, porque, como todo el mundo sabe, es lo mismo pedir la paz que la guerra. Es lo mismo pedir que cese el genocidio en Gaza que orquestarlo». «Qué huevos tiene el prefacha», criticó, con su humor ácido y punzante Marc Giró, que lamentó que «el prefacha defiende lo público, pero luego le jode pagar impuestos».
Además, «el prefacha se lleva las manos a la cabeza con las deportaciones de inmigrantes de Donald Trump, pero no se le ha movido ni un pelo por la aprobación de Bruselas del ‘reglamento de retorno’, que ya se conoce como ‘ICE europeo’ y que ha salido adelante con los votos del PP europeo», criticó.
«El prefacha cree que el auge del autoritarismo es por culpa de las personas de izquierdas: «Hay que joderse». Porque Marc Giró tiene claro que el «prefacha olvida que es gracias a las políticas de izquierda que se promueven medidas como la subida del salario mínimo, el feminismo, la defensa de las personas LGTBIQ+ o la reforma laboral». Y tuvo que tomar aire, mucho aire. Respirar, relajarse, «divertirme».
Entraron Estopa, Eduardo Casanova, Jordi Évole, Yolanda Ramos, la actuación de Chiara Oliver cantando Margarita, y cuando todo acabó, todo era lo mismo, todo era Marc Giró, todo era su show. Pocas cosas ha cambiado el showman y su productora, pues nunca esa fue la intención. Marc Giró, y esto sí lo ha repetido hasta la saciedad, se fue a laSexta porque «en Atresmedia al muñeco se le respeta». Y lo visto anoche efectivamente lo confirma. Nadie le ha puesto puertas al campo, nadie le ha frenado y nadie le ha cambiado. Porque si lo hubieran hecho, Marc Giró ya no sería Marc Giró.
«Yo soy una mascarilla, la gente me dice que tengo una máscara y que soy un personaje. Por supuesto, un día me hice el skin routine y se me ha quedado pegada, yo ya no sé quién soy, soy un personaje», le dijo a Jordi Évole durante su entrevista. Pues la máscara se la han hecho a la medida.

