En 2026, obtener una green card por matrimonio en Estados Unidos implica atravesar un proceso más exigente que en años anteriores. Con controles reforzados y nuevas reglas que obligan a las parejas a demostrar que su relación es auténtica, estos son los detalles del proceso del Servicio de Ciudadanía e Inmigración (Uscis, por sus siglas en inglés).

Uno de los cambios más significativos del sistema migratorio en 2026 es la eliminación total de las excepciones a las entrevistas en persona. Según la información proporcionada por JQK Law, todos los casos de residencia permanente basados en matrimonio requieren que ambos cónyuges comparezcan ante un oficial de inmigración, sin posibilidad de exención.

Durante estas entrevistas, los oficiales no solo formulan preguntas generales, sino que profundizan en aspectos específicos de la relación: desde cómo se conoció la pareja hasta detalles de la convivencia diaria, planes a futuro y hábitos compartidos.

Además, las autoridades aumentaron el nivel de control: los funcionarios pueden revisar redes sociales, analizar antecedentes y llevar adelante investigaciones más exhaustivas que en años previos.

El concepto de “buena fe” es clave en todo el proceso migratorio. Se refiere a la necesidad de demostrar que el matrimonio fue celebrado con la intención de construir una vida en común, y no con fines exclusivamente migratorios.

De acuerdo con el Uscis, los solicitantes deben presentar evidencia suficiente que respalde la autenticidad de la relación.

En el caso de visas de prometido (K-1), por ejemplo, Uscis establece que la pareja debe contraer un matrimonio legítimo dentro de los 90 días posteriores al ingreso al país norteamericano. Solo después de cumplir con este requisito, el cónyuge extranjero puede iniciar el trámite para ajustar su estatus y obtener la residencia permanente.

Para acreditar la veracidad del vínculo, las autoridades migratorias esperan ver pruebas concretas de una vida compartida. Entre los documentos más relevantes que suelen presentarse, se destacan:

Según JQK Law, “documentar todo” es una de las recomendaciones centrales en 2026, debido al nivel de detalle que exigen los procesos actuales. Cuanta más evidencia acumulen los solicitantes, mayores serán sus probabilidades de éxito.

El proceso para obtener la green card puede variar según si el cónyuge extranjero se encuentra dentro o fuera de Estados Unidos. Existen dos caminos principales: el procesamiento consular y el ajuste de estatus.

El procesamiento consular se aplica cuando la persona reside en el extranjero y requiere una petición inicial (Formulario I-130), seguida de una entrevista en una embajada o consulado. Este camino puede extenderse entre 12 y 14 meses para ciudadanos estadounidenses, e incluso hasta 36 meses en el caso de residentes permanentes.

Por otro lado, el ajuste de estatus permite a quienes ya están en el país norteamericano con una visa válida solicitar la residencia sin salir del territorio. Sin embargo, independientemente del camino elegido, la obligación de demostrar la autenticidad del matrimonio es la misma.

Otro aspecto que cobró relevancia en 2026 es la evaluación de la capacidad económica del solicitante. Las autoridades migratorias ya no se limitan a verificar el cumplimiento del ingreso mínimo requerido, sino que analizan el panorama financiero completo.

Este enfoque ampliado responde a la aplicación más estricta de la doctrina de carga pública, que busca garantizar que los inmigrantes no dependan de ayudas estatales, según JQK Law.

Shares:
Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *