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El resultado de las elecciones de Castilla y León del pasado domingo es positivo para el objetivo del presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, de revalidar la mayoría absoluta con la que el PP gobierna la comunidad autónoma desde … 2022, en esta segunda legislatura con él a los mandos que agota su tiempo.

Moreno lo dijo la entrevista concedida a este periódico con motivo del último 28 de febrero: que las mayorías absolutas son muy complejas de armar en estos momentos, sobre todo por el crecimiento de Vox, pero que si su partido la tiene al alcance de la mano en alguna región de España es justamente aquí, en Andalucía.

La gran novedad, lo que ha cambiado en apenas unas horas, es que la formación de Santiago Abascal ha visto frenadas en seco sus expectativas: si los comicios de Extremadura de diciembre de 2025 ganó once diputados y en los de Aragón celebrados en febrero duplicó sus representantes en la Cámara autonómica, en la cita electoral del domingo sólo consiguió un procurador más.

Y lo que es más importante, el PP afianzó una holgada mayoría que deja a Vox con un margen de presión más que limitado a la hora de llegar a un acuerdo -necesario- para que Alfonso Fernández Mañueco vuelva a formar gobierno.

Moreno felicita a Mañueco por «aumentar la distancia» con PSOE y Vox: «Somos el partido preferido de la gente»

La tercera pata sobre la que se apoya el nuevo tablero político es que el PSOE, a diferencia de en Extremadura y Aragón, no retrocede, sino que incluso gana apoyos -en el caso de Castilla y León al cosechar 30 diputados, dos más que en 2022-. Sí, el bipartidismo, la vieja política sin formaciones de extremos, vuelve a abrirse paso.

«El PP gana las elecciones, crece en escaños, en porcentaje y aumenta la distancia con el PSOE y Vox. Una vez más, somos el partido preferido de la gente», escribió en la noche del domingo Juanma Moreno en su cuenta de la red social ‘X’ cuando el escrutinio estaba acabando en el cuartel general de Valladolid.

Y ayer volvió por la misma senda: reivindicó «la moderación, la seriedad y la cercanía» como valores políticos y celebró que los ciudadanos «penalicen y castiguen» a los partidos que «bloquean», en clara referencia a los de Santiago Abascal, a los que tuvo que recurrir en su primera legislatura, la del pacto con Ciudadanos, pero a quienes no quiere ver ni en pintura.

«Saben diagnosticar los problemas, pero no saben resolverlos», reflexionó Moreno sobre Vox en su reciente aparición en el programa televisivo ‘El Hormiguero’ de Antena 3 y después de confesarle a Pablo Motos que está yendo a un psicólogo para superar el trauma, o el doloroso impacto emocional, que le produjo ser testigo de primera línea de la tragedia ferroviaria de Adamuz en la que murieron 46 personas.

El PP gana las elecciones, crece en escaños, en porcentaje y aumenta la distancia con el PSOE y Vox.Una vez más, somos el partido preferido de la gente.¡Mi enhorabuena a @alferma1 por su victoria y unos magníficos resultados!#EleccionesCastillaYLeón2026

Ahí, en ese fatídico domingo de enero, hay que buscar otra clave que explica cuál es la situación de partida de la próximo campaña electoral andaluza: hasta ese momento, la popularidad de Moreno se había erosionado de una manera no severa pero sí apreciable a cuenta de la crisis de los cribados del cáncer de mama, que tuvo una derivada política grave, al punto de que el presidente se vio forzado a prescindir de su consejera de Salud, que llevaba poco más de un año en el puesto, y a anunciar una remodelación de arriba a abajo del Servicio Andaluz de Salud (SAS) -cuestión de la que no ha dado muchos más detalles en cuatro meses-.

El PSOE ha vuelto por sus fueros: a los problemas de los cribados del cáncer de mama que, a su juicio, ejemplifican la depauperación del sistema público de salud

Pero la reacción rápida del Ejecutivo andaluz ante la catástrofe de la Alta Velocidad en la provincia de Córdoba y su empatía con las víctimas y sus familiares -ahí estuvo el llanto desconsolado de Moreno en el acto del 28 de Febrero en el Teatro de la Maestranza de Sevilla- lo rescató, lo reconectó con una opinión pública que supo apreciar de un modo mayoritario su buen hacer. Al poco vinieron los ríos de borrascas que afectaron sobre todo a la demarcación de Cádiz y que obligaron al desalojo de más de siete familias en toda Andalucía, y ahí la marca institucional y política de la Junta supo estar de nuevo a la altura de la circunstancias.

El PSOE quedó descolocado a finales de enero -el presidente Pedro Sánchez se ausentó del funeral religioso de Huelva por las vidas perdidas en Adamuz- y María Jesús Montero, la aspirante a ser presidenta autonómica, dio muestras de fatiga. Hasta que hace dos semanas volvió por donde solía desde el pasado octubre: por los problemas del programa de detección del mal oncológico como muestra de, a su juicio, la depauperación del sistema público de salud, por el que los suyos han pedido hace unos días la cabeza del consejero de Sanidad, Antonio Sanz.

Pero ni siquiera con el lema de que Juanma Moreno se carga el sistema público de salud logra la vicepresidenta primera del Gobierno hacerle daño. Así lo indica la demoscopia: el último barómetro del Centro de Estudios Andaluces (Centra), que es de diciembre de 2025 (con la crisis de los cribados bien reciente), rebajaba el respaldo ciudadano a los socialistas a mínimos históricos (entre 25 y 28 escaños) con Vox pisándole los talones con hasta 22 diputados en la Cámara legislativa regional (ocho más que en estos momentos). Con ese documento en la mano, Moreno lograría entre 53 y 55 escaños, tres menos de los 58 con los que tiene desde 2022 -la mayoría absoluta está fijada en 55-.

Centra publica sus informes de estimación de voto cada tres meses, por lo que el próximo está al caer: el dossier dará la medida de hasta qué punto necesitará a Vox para formar gobierno y si al PSOE le ha sido rentable la campaña del ‘No a la guerra’ iniciada por Pedro Sánchez cuando Donald Trump ordenó que los barcos de la Navy apuntaran a Teherán.

Abascal, de su lado, hizo ayer referencia a las declaraciones de Moreno acerca de que a Vox le ha pasado factura en las elecciones de Castilla y León el bloqueo de los gobiernos, y señaló que el presidente andaluz «está queriendo convertirse en analista de los resultados electorales de Vox diciendo que nos ha pasado factura».

«¿Qué es lo que nos ha pasado factura si hemos crecido?», quiso saber, y apuntó que quizá Moreno tenía «otras expectativas». «Nosotros consideramos que no nos ha pasado factura», garantizó, agregando que esta afirmación del presidente de Andalucía se debe a «los nervios de poder perder la mayoría absoluta» y «tener que formar una coalición de gobierno».

Abascal apunta a «los nervios [de Moreno] de poder perder la mayoría absoluta» y «tener que formar una coalición de gobierno» con Vox

Además de la evolución del apoyo ciudadano a los distintos partidos de cara a las próximas elecciones andaluzas, lo que está por dilucidar es cuándo se celebrarán. Moreno descartó ayer que se vayan a celebrar el 10 de mayo, pero no dio más detalles. El Estatuto de Autonomía establece que la consulta en las urnas ha de celebrarse cuatro años después de la elección del presidente, que se produjo el 19 de junio de 2022, pero da un margen de sesenta días más en los que no hay que contar los meses de julio y agosto, donde la norma de autogobierno prohíbe expresamente que se convoquen.

«Sí, podrían ser en junio. Pueden ser en cualquier momento. Yo ahora mismo puedo firmar un decreto electrónico y disuelvo ahora mismo, desde las pocas potestades que tenemos unipersonales. También cabría la posibilidad incluso de llevarlas más allá del verano. En julio y agosto están prohibidas las elecciones en Andalucía, por lo que se irán automáticamente a septiembre», declaró Moreno en la entrevista con este periódico de hace menos de un mes.

¿Descarta septiembre? «Bueno, ya veremos. El mundo está muy cambiante y puede pasar cualquier cosa», contestó. Una de las claves reside en el que presidente tiene que disolver el Parlamento 54 días antes de llamar a los ciudadanos a las urnas.

Una de las cuestiones que está estudiando el PP de Andalucía en relación a la fecha de la convocatoria electoral es qué influencia podría tener en el voto la visita del Papa León XIV a Madrid, Barcelona y el archipiélago de las Canarias, que se desarrollará entre el 6 y el 12 de junio.

El Santo Padre va a abordar asuntos como la acogida a la inmigración desde el punto de vista del humanismo cristiano y su visión crítica con la política internacional de Estados Unidos, que están más cercanos a la órbita del PP que de Vox.

Moreno felicita a Mañueco por «aumentar la distancia» con PSOE y Vox: «Somos el partido preferido de la gente»

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